Ayer en el Salón del Niño que se celebra aquí en mi pueblo, había una niñita de unos seis años con parálisis cerebral y movilidad reducida, estaba sentadita en la piscina de bolas y dos cuidadores estaban con ella jugando... estaba tan feliz, parecía un ángel. Aún tengo un nudo en el estómago al recordarla, qué tontos somos y qué poco valoramos lo que tenemos...El primero de mis propósitos para el 2.011 es disfrutar más de los míos, de las pequeñas cosas... en segundo lugar desdramatizar y tomárme las cosas con más tranquilidad, y en tercer lugar perder unos kilillos... la lista llega hasta el suelo pero no quiero aburriros.
Y para empezar con buen pie un brindis como a mí me gustan...
Chin chin... Viva la vida y los zapatos baratos que no hacen daño!
(Zapatos O´zapatazo 29,90 €....jejeje)
Clara.
Angelottesa
